Pueblo Koma

Durante el siglo XVIII los koma empezaron una larga marcha desde la zona del Lago Chad hasta llegar al Valle de Faro. Los kanuri del Imperio Kanem Bornu los bautizaron con el nombre de ‘pueblo perdido’ por su larga diáspora en busca de nuevas tierras donde asentarse. Con la invasión peul del siglo XIX muchos koma se refugiaron en los escarpados Montes Alantika donde construyeron poblados y cultivaron las laderas. Actualmente, unos 30.000 koma siguen habitando este aislado macizo saheliano en la frontera de Camerún con Nigeria, aferrados a su forma de vida tradicional entorno a los ciclos agrícolas.
Los
utensilios paleolíticos encontrados en
Makabey, cerca de
Maroua, y los
grabados rupestres de Bidzar y del Monte Tinguelin en Garoua indican que las amplias planicies del
norte de Camerún estuvieron habitadas desde la prehistoria. Previo a las grandes migraciones de los
pueblos sudaneses desde Chad y de los peul desde Nigeria la región estaba poblada por etnias negras dedicadas a la caza y a la agricultura.
Como consecuencia de las invasiones de los pueblos ganaderos, muchos grupos paleo-sudaneses, como
los koma, se refugiaron en los montes más inaccesibles. Con los años desarrollaron una civilización perfectamente adaptada al medio hostil de la montaña, basada en el cultivo del mijo.